Morbo en línea: violencia sexual digital y homoerotismo masculino

Autor principal:
Jacinto Gutiérrez Lorca (Universidad Complutense de Madrid)
Autores:
Silvia Semenzin (Universitat Oberta de Catalunya)
Programa:
Sesión 6, Sesión 6
Día: jueves, 10 de septiembre de 2026
Hora: 15:00 a 16:45
Lugar: Sem. 2

Este artículo analiza algunas comunidades de Telegram españolas e italianas, en las que usuarios varones, heterosexuales autodenominados “pajabros” comparten imágenes íntimas de mujeres, incluidas personas de su entorno y celebridades de distinto nivel de visibilidad, sin el consentimiento de estas. En estos entornos, los participantes se involucran en una práctica que denominan “morbo” o “roleplay”, que definimos aquí como una interacción erótica colectiva, pseudo-anónima y frecuentemente articulada en torno a formas de violencia sexual digital (VSD), mediante juegos de rol, la cosificación femenina  y el uso estratégico de las affordances de plataforma.

El estudio adopta una metodología mixta que combina etnografía digital prolongada con técnicas de scraping y análisis de contenido en 16 canales y grupos de Telegram, así como entrevistas cualitativas autoadministradas a usuarios españoles (n=9) y latinoamericanos (n=4) reclutados por autoselección.

Dado el alcance de los hallazgos, la comunicación se articula en torno a tres ejes analíticos, presentados de forma panorámica y no exhaustiva:

  1. El morbo como práctica homosocial masculina estructurada por la cultura de la violación y el homoerotismo latente en estas comunidades.
  2. La gamificación de la violencia de género: juegos de rol, tributos y desafíos/castigos como mecanismos de participación colectiva.
  3. La inteligencia artificial generativa como mediadora de la intimidad y el deseo erótico, en tanto intensificador de las dinámicas de VSD.

Siguiendo a Semenzin y Bainotti (2020), el artículo sostiene que la distribución no consentida de imágenes íntimas ha experimentado una transformación significativa en el seno de las subculturas masculinas de internet durante los últimos cinco años, en particular a nivel de organización y coordinación de la VSD gracias a los avances tecnológicos. Los hallazgos también invitan a reflexionar sobre la ruptura del contrato sexual heteronormativo anticipada por Monique Wittig en los años noventa, y sobre cómo determinadas masculinidades están habitando esa fractura: oscilando entre la normalización de formas no heterodominantes de vivir la sexualidad y la rearticulación de esa apertura a través de lógicas misóginas y violentas.

En última instancia, las comunidades morbo estudiadas reproducen e innovan tropos humillantes hacia las mujeres, produciendo formas colaborativas, inmersivas y renovadas de violencia sexual digital. La comunicación contribuye así a los debates en torno a las masculinidades en línea, las plataformas digitales y el papel de la tecnología, y de la IA en particular, en la violencia y la sexualidad digital. Al mismo tiempo, el artículo no elude la tensión entre la violencia sexual y la fantasía, ya que la práctica del morbo en otras configuraciones que pasen por la negociación del consentimiento puede habilitar formas alternativas, originales y placenteras de vivir libremente la sexualidad; si bien el objeto de estudio aquí es precisamente su deriva violenta.

Palabras clave: homoerotismo, masculinidades, violencia de género facilitada por la tecnología, morbo